Mujeres invisibles en la lucrativa industria del algodón

Fotografia: FAO/Daniel Perez

Fotografia: FAO/Daniel Perez

La industria del algodón ha mejorado la economía de personas que viven en áreas rurales del mundo. Las mujeres participan al igual que los hombres en la producción del algodón, la cual moviliza en el mundo más de 300 millones de personas. Las mujeres involucradas son clave para este sector, sin embargo, tienen mas obstáculos que los hombres en cuanto a liderazgo y toma de decisiones en la producción del algodón.

En América Latina, la mujer juega un importante papel en la producción, transformación y comercialización de la fibra de algodón, y de sus productos terminados. Aun así, las mujeres que participan en este proceso no cuentan con representación adecuada, y son más vulnerables que los hombres, quienes juegan un rol preponderante. Uno de los principales retos en este trabajo es la invisibilidad de la mujer en la cadena de valor. Su trabajo no es reconocido.

Me interesó visibilizar el rol de la mujer en la cadena de valor del algodón por la inclusividad propuesta por la FAO en su política de género, y en particular del Proyecto Regional - Fortalecimiento del Sector Algodonero a través de la Cooperación Sur- Sur apoyado por la Agencia Brasilera de Cooperación (ABC). A través de mi investigación demostré que las mujeres tienen roles importantes en el proceso del algodón, pero por su actual invisibilidad, limitadas en cuanto a toma de decisiones sobre recursos y terrenos, y poco acceso a capacitación; su representatividad disminuye, al igual que su poder de decisión. 

La coordinadora del proyecto, Adriana Gregolin, a través de su marcado interés en el rol de la mujer, facilitó la realización de esta investigación a campo como importante parte del estudio. El estudio se constituye en una visión global de la cadena de valor del algodón en Argentina, Bolivia, Colombia, Perú y Paraguay, presentando un detallado seguimiento de los roles, oportunidades y obstáculos que confrontan las mujeres que trabajan en este lucrativo sector de la economía.

Fotografia: FAO/Imanol Camblor

Fotografia: FAO/Imanol Camblor

Todos los países bajo estudio presentan anécdotas interesantes, sin embargo, un caso en particular lo constituye la preservación de variedades nativas de algodón “de color o algodón nativo” por parte de las mujeres rurales. El estudio determinó que gracias al interés y el cuidado por parte de las mujeres productoras de estas variedades, muchas de las cuales están en peligro de extinción, las mismas se mantienen en huertos locales. Recientemente, el algodón de color está recibiendo atención por parte del estado en Perú, Bolivia y Paraguay. En el caso particular de Perú, se ha dictado una nueva ley de Fomento al algodón nativo que otorga un estatus “protegido” a dichas variedades dado su empleo en artesanías por parte de comunidades rurales e indígenas.

En el estudio encontramos ejemplos de grupos exitosos, quienes empoderan a la mujer algodonera rural. Las organizaciones y uniones de mujeres algodoneras llevan a mayor visibilidad y a un empoderamiento colectivo. Tal fue el caso de la Organización de Mujeres Artesanas del distrito de Carapeguá en Paraguay, la Unión de Artesan@s de La Tierra en Bolivia, y en Perú por medio de La Asociación de Mujeres “Huaca de Barro”.

La adopción de un enfoque de equidad de género en la cadena de valor del algodón, a nivel local, es fundamental para el crecimiento e inversión de la industria. Además de que mejora el resultado de los negocios, también ayuda a las familias y a los hombres a tener una mejor administración de su tiempo. Tomar en cuenta un enfoque de género también es bueno para el ambiente (manejo y conservación de la biodiversidad) y es una pieza central para combatir la pobreza y la exclusión en el ámbito rural.

La Oficina Regional de la FAO en Santiago de Chile presentó esta publicación teniendo en cuenta el desafío asegurar la igualdad de género a lo largo de la cadena de valor del algodón. El objetivo es visibilizar el rol de las mujeres en los diferentes eslabones de esta cadena. El estudio presenta un mapeo de los roles de las mujeres algodoneras en cinco países (Argentina, Bolivia, Colombia, Paraguay y Perú) e identifica las áreas de empoderamiento, además de aquellos obstáculos que afectan la participación de la mujer rural en la producción, transformación y comercialización este rubro.

Lee el estudio haciendo click aquí.

 

Sobre la autora

Patricia Biermayr-Jenzano es consultora para la FAO y Profesora del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown en Washington DC.

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